La empresa estatal Terra Ignis Energía S.A. formalizó el 4 de septiembre de 2025 su solicitud ante la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA) para obtener la habilitación como Agente Generador en el Mercado Eléctrico Mayorista Sistema Tierra del Fuego (MEMSTDF). Esta decisión del Gobierno provincial busca desplazar a la histórica Dirección Provincial de Energía (DPE) de sus funciones tradicionales en materia de generación eléctrica.
La presentación se concretó mediante una declaración jurada que oficializa la intención de Terra Ignis de asumir la titularidad de la Central Termoeléctrica de Ushuaia (CTU), principal infraestructura energética de la capital provincial que hasta ahora opera bajo jurisdicción de la DPE, según establece la Resolución SE N° 617/2021.
La Nota N° 154/2025 del Ministerio de Energía provincial, firmada el 14 de agosto por la ministra Gabriela Castillo, declaró que el sistema eléctrico de Ushuaia “se mantiene en estado crítico” debido al incremento sostenido de la demanda residencial y productiva. Este diagnóstico motivó la decisión de incorporar a Terra Ignis como nuevo agente generador y el correspondiente traspaso de los activos de la CTU, según informó Cronista Urbano.
Esta iniciativa gubernamental genera tensión directa con el marco normativo vigente, específicamente con las disposiciones de la Ley 117 que creó la Dirección Provincial de Energía y estableció sus competencias. La decisión de avanzar con Terra Ignis compromete el rol institucional de la DPE, situando a su dirección en una posición compleja para defender la vigencia de su organismo.
PERFIL CORPORATIVO Y ESTRUCTURA ACCIONARIA
Terra Ignis Energía S.A. se constituyó como Sociedad Anónima de origen estatal mediante la Ley Provincial N° 1423, con un capital de 300 millones de pesos. Su estructura accionaria garantiza la participación mayoritaria perpetua de la Provincia (nunca inferior al 51%): el Gobierno provincial detenta el 90% y la Agencia de Recaudación Fueguina (AREF) el 10% restante.
Maximiliano D’Alessio representa legalmente a la empresa como Presidente del Directorio, cargo al que fue designado durante la Asamblea General Ordinaria del 24 de junio de 2024. La compañía tiene domicilio legal en San Martín 450, planta baja, Ushuaia, e inscripción bajo el CUIT 30-71824130-4.
El objeto social de Terra Ignis abarca múltiples actividades del sector energético: generación, transporte y comercialización de energía eléctrica (renovable y no renovable, excluyendo nuclear), explotación de hidrocarburos, prestación del servicio público de gas y desarrollo integral de infraestructura energética.
COMPROMISOS Y DOCUMENTACIÓN PRESENTADA
En su comunicación formal con CAMMESA, Terra Ignis asumió compromisos específicos bajo juramento: asumir la titularidad completa de la Central Termoeléctrica de Ushuaia, sujetarse a la Ley 24.065 del Marco Regulatorio Eléctrico Nacional y cumplir con todos los procedimientos establecidos para el mercado mayorista.
La documentación adjunta incluye copias certificadas del estatuto social, el acta de la asamblea que designó al directorio actual y la constancia de inscripción ante la AFIP, elementos que certifican la existencia legal de la empresa y la personería de su representante.
CONTEXTO DE CRISIS ENERGÉTICA
El expediente describe un escenario de urgencia donde los picos de consumo de 2025 superaron la potencia firme disponible en la isla, provocando cortes programados y la contratación de generación diesel de emergencia. La ministra Castillo advirtió que esta situación amenaza “el desarrollo productivo y la calidad de vida”, lo que obliga a explorar alternativas para incrementar la generación y estabilizar la red.
El Gobierno justifica la creación de Terra Ignis como instrumento para obtener mayor autonomía en la gestión energética y profesionalizar el manejo de este recurso estratégico, tras las crisis recurrentes denunciadas por usuarios y las limitaciones operativas del sistema vigente.
DETALLES DEL PROCESO DE TRANSICIÓN
Fuentes cercanas a CAMMESA indican que el expediente contiene el modelo de contrato de abastecimiento entre la empresa y la provincia, el inventario de equipos (dos turbogeneradores Siemens y cuatro motogeneradores MAN) con su vida útil remanente, la declaración de Pascal Ingenieros SRL como responsable técnico y el cronograma de transición para incorporar al personal de la DPE, según detalló Boca de Pozo.
DESAFÍOS FINANCIEROS Y OPERATIVOS
El capital inicial de 300 millones de pesos resulta limitado frente a los costos de modernización de la CTU, una central térmica que funciona con fuel oil y gas y requiere una inversión mínima estimada en USD 25 millones para mantener la confiabilidad del despacho. Terra Ignis planea cubrir esta brecha con aportes provinciales, líneas de crédito de organismos multilaterales y los ingresos por venta de electricidad al MEMSTDF.
REACCIONES SECTORIALES
Los gremios UOCRA y Luz y Fuerza, que representan a 270 trabajadores de la DPE en Ushuaia, exigieron garantías de continuidad laboral antes de avalar el traspaso. El Gobierno prometió respetar antigüedad y convenio colectivo, pero los sindicatos demandan que el acuerdo quede plasmado en un decreto de “absorción sin pérdida de derechos”.
En el ámbito legislativo, la oposición cuestiona la constitución de una sociedad anónima para administrar un servicio público esencial. El oficialismo defiende que la figura S.A.P.E.M. otorga flexibilidad para licitar obras y asociarse a inversiones privadas en renovables.
PROCESO DE EVALUACIÓN
El trámite seguirá cinco etapas: evaluación técnica por CAMMESA, dictamen jurídico de la Subsecretaría de Energía Eléctrica, resolución de habilitación de la Secretaría de Energía, refinamiento de contratos comerciales y toma de posesión con traslado de activos.
Si CAMMESA y la Secretaría de Energía aprueban la solicitud, se procederá al traspaso formal de los equipos y la operación de la Central Termoeléctrica de Ushuaia, consolidando una reestructuración integral del sistema de suministro eléctrico provincial. La decisión no solo define quién controla la generación actual, sino quién administrará el futuro energético de Tierra del Fuego en las próximas décadas.


