La Comisión Federal de Electricidad (CFE) despliega una estrategia urgente para incorporar 2.500 megavatios (MW) de nueva capacidad antes de finalizar 2025, destinados a abastecer 103 parques industriales en construcción. Esta iniciativa responde a los frecuentes cortes de energía que, según estimaciones del sector, pueden costar hasta 200 millones de dólares por hora a la manufactura mexicana Cluster Industrial.
El anuncio —formalizado el 12 de octubre de 2025 y confirmado por la propia empresa productiva del Estado— emerge en plena carrera por atraer inversiones de nearshoring a lo largo de la frontera norte y el centro del país. Las interrupciones eléctricas, cada vez más frecuentes en polos como Nuevo León, Chihuahua y Bajío, han expuesto la fragilidad de la infraestructura existente y amenazan la competitividad del país frente a rivales directos en la cadena global de suministros.
Más allá de la cifra de megavatios, el programa define la hoja de ruta con la que el Gobierno de Claudia Sheinbaum pretende garantizar suministro continuo, habilitar permisos exprés y flexibilizar la participación privada, todo ello sin ceder el control operativo de la red. De su éxito depende la instalación de 103 parques industriales nuevos —sobre un inventario actual de 477—, la materialización de inversiones por 16.000 millones de dólares promovidas por la Asociación Mexicana de Parques Industriales (AMPIP) y, en definitiva, la credibilidad de México como plataforma de manufactura cerca del mercado estadounidense.
La CFE prevé sumar la nueva potencia a través de cinco modalidades: estudios y permisos, construcción de infraestructura de transmisión, operación y mantenimiento, generación modular con plantas diésel o gasolina, sistemas híbridos que incluyan renovables y edificación de subestaciones. Con ello busca reforzar un sistema que hoy entrega 13.200 MW a los parques ya operativos y que, de acuerdo con la compañía, no bastará para la ola de demanda prevista entre 2024 y 2027 El País.
El reto cobra mayor relevancia en un ecosistema industrial donde el 44% de las empresas son de capital estadounidense, 27% mexicano y 29% europeo o de otros orígenes. La presencia china —apenas 4%— ha quedado contenida por la tensión comercial con Washington, factor que multiplica la presión sobre México para asegurar reglas claras y energía confiable antes de la revisión del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (TMEC) prevista para 2026.
CADA HORA SIN LUZ: 200 MILLONES DE DÓLARES EN JUEGO
Las estimaciones de la firma consultora citadas por la plataforma especializada Cluster Industrial cifran en 200 millones de dólares las pérdidas potenciales para la manufactura por cada hora de apagón en 2025. La estadística, basada en paradas de línea reportadas por armadoras de autopartes y electrónica, actúa como principal argumento para acelerar inversión pública y privada. “Un retraso de tres horas puede comprometer entregas a clientes en Estados Unidos y multiplicar penalizaciones logísticas”, reconoció un directivo de AMPIP durante el más reciente foro de infraestructura celebrado en Monterrey.
EL DISEÑO DEL PROYECTO
Según la documentación difundida por la CFE el mismo 12 de octubre, la nueva potencia se repartirá en dos grandes bloques:
• 1.700 MW en ciclos combinados, destinados a regiones con picos de demanda sostenida como el corredor San Luis Potosí-Querétaro-Guanajuato.
• 800 MW en soluciones modulares —diésel, gas y renovables— para zonas emergentes y polos de exportación cerca de Ciudad Juárez y Tijuana.
Fuentes de la Secretaría de Energía detallan que “la mitad de los MW adicionales estará operativa antes de cerrar 2024” y que los trabajos de 30 subestaciones “avanzan en paralelo con inversiones de transmisión para prevenir cuellos de botella”.
NEARSHORING DESBOCADO, INFRAESTRUCTURA REZAGADA
La creciente relocalización de cadenas —fenómeno disparado entre 2022 y 2023— obligó a la CFE a reaccionar tras años de baja inversión en generación. El nearshoring provocó que la demanda de gas natural se quintuplicara desde 2020, con casi 50% de la electricidad de 2024 alimentada por gasoductos provenientes de Texas. Ello evidenció la dependencia externa y la necesidad de diversificación que impulsa la nueva Ley de Planeación y Transición Energética, enfocada en solar y eólica.
Claudia Sheinbaum, ingeniera ambiental y exjefa de Gobierno de Ciudad de México, asumió el poder con la promesa de acelerar la transición sin descuidar la competitividad. Su equipo introdujo cambios regulatorios que permiten asociaciones público-privadas en generación limpia, aunque la CFE mantiene la batuta en transmisión y despacho. La medida busca destrabar proyectos fotovoltaicos en Sonora y Yucatán, mientras las empresas automotrices multiplican pedidos de energía renovable para cumplir metas de carbono en Estados Unidos y la Unión Europea.
RIESGOS DE INACCIÓN
Un sondeo interno de AMPIP indica que 87% de sus afiliados percibe ralentización en decisiones de inversión debido a la incertidumbre energética. Sectores como logística, autopartes y manufactura avanzada reportaron planes pospuestos o redirigidos a instalaciones ya operativas en Estados Unidos. Para Rodolfo Ramos, analista de Bradesco BBI, el anuncio de los 2.500 MW envía “una señal alentadora”, pero el mercado espera seguimiento puntual y mecanismos de vigilancia independientes para evitar desviaciones de cronograma.
DETALLES FINANCIEROS Y DE EJECUCIÓN
• Financiamiento: la CFE estima un costo total cercano a 2.900 millones de dólares, con participación de la banca de desarrollo y bonos verdes para los componentes renovables.
• Empleo: el proyecto podría generar 14.000 trabajos temporales en construcción y 1.500 permanentes en operación y mantenimiento, según la Secretaría de Economía.
• Cronograma: licitaciones en marcha asignarán paquetes de ingeniería, procura y construcción a consorcios mixtos; el 25% de la obra civil ya registra avance físico.
SUPERVISIÓN Y TRANSPARENCIA
Las autoridades anunciaron la creación de un tablero público en línea para reportar progreso mensual, costos y ajustes, herramienta solicitada insistentemente por cámaras industriales tras experiencias de sobrecostos en infraestructura. La CFE ha comprometido auditorías externas y colaboración con el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) para medir el impacto en reducción de apagones.
IMPLICACIONES INTERNACIONALES
La escasez de electricidad no es exclusiva de México; estados de la frontera sur de EE. UU., como Texas y California, han registrado alertas de capacidad. Sin embargo, la cercanía geográfica convierte a México en pieza clave del reacomodo de cadenas. Una red inestable podría desviar inversiones hacia Centroamérica o el sudeste asiático, advierten consultoras de riesgo político.
A LA VUELTA DE LA ESQUINA: LA REVISIÓN DEL TMEC
La próxima negociación del TMEC en 2026 incluye capítulos sobre energía y cumplimiento ambiental. Funcionarios estadounidenses han expresado preocupaciones por la participación estatal dominante y la seguridad jurídica para proyectos renovables de firmas extranjeras. Garantizar la expansión de capacidad antes de esa fecha permitirá a México llegar a la mesa con resultados tangibles y reducir la presión de Washington.
VISIÓN A LARGO PLAZO
Claudia Esteves, directora general de AMPIP, recuerda que “las empresas no invierten a ciclos políticos de seis años, sino a horizontes de dos o tres décadas”. En su opinión, la prioridad es construir certidumbre regulatoria más allá del actual despliegue de megavatios. “Si México demuestra consistencia, puede consolidarse como el hub manufacturero de América del Norte”, concluye.
PERSPECTIVA FINAL
El plan de 2.500 MW representa la respuesta mínima necesaria para sostener el nearshoring en el corto plazo. No obstante, la demanda proyectada para 2030 —empujada por la electromovilidad y la digitalización industrial— exigirá duplicar esfuerzos y profundizar la integración de renovables. La estrategia de Sheinbaum combina pragmatismo (plantas modulares fósiles para evitar apagones inmediatos) y visión de sostenibilidad (subastas solares y eólicas); la clave residirá en ejecutar sin retrasos y garantizar precios competitivos frente a la volatilidad del gas importado.
Si la CFE y los reguladores logran entregar la nueva capacidad a tiempo y mejorar la resiliencia de la red, México podría convertir la actual amenaza de apagones en una ventaja comparativa dentro de América del Norte. De lo contrario, los 200 millones de dólares perdidos por hora sin electricidad pasarán de advertencia a realidad, erosionando el atractivo que el nearshoring ha construido con tanto ímpetu.
Fuentes
- https://clusterindustrial.com.mx/manufactura-mexicana-pierde-200-mdd-por-hora-ante-apagones-y-tormentas/
- https://elpais.com/mexico/economia/2025-10-12/mexico-trabaja-para-solventar-la-escasez-de-electricidad-que-ancla-su-manufactura.html


